¿Por qué comprar en las pequeñas librerías?
























 
En los datos del Observatorio de la Lectura y el Libro publicados en abril del 2018, se recoge que la librería tradicional es el lugar favorito de los españoles para comprar los libros, según declaró un 62,5 %. La librería española, a diferencia de otros países europeos, es el principal canal de venta de libros de nuestro país, y es evidente que muestra una evolución ascendente en los dos últimos años; aunque sí que es verdad que las grandes librerías presentan una mayor evolución que las pequeñas. En un país donde se edita más de lo que se vende, el pequeño comercio tiene que reinventar formas para poder subsistir. Por ello, en el Día del Libro, he querido hablar sobre la importancia de comprar en las librerías pequeñas. Ese 62,5 % no debería de bajar. ¿Por qué? 



Ayudas a contribuir con el negocio del barrio

Es verdad que en los barrios, sobre todo en los periféricos de las ciudades, podemos encontrar papelerías y librerías, ya que sería complicado vender solo libros o material escolar o de oficina. A mí me encanta entrar en estos lugares y percibir olores que me recuerdan a mi etapa estudiantil. Una librería de barrio representa que el barrio está vivo, que puedes ir siempre que quieras a por tu libro porque está más cerca de casa. Optar por dinamizar la economía de un barrio o pueblo con la lectura, es una gran opción. A parte, es bonito ayudar a esa gente que emprende y se arriesga, y más si es una librería. 



Encuentras libros en lugares que no están masificados

Hay librerías que pueden llegar a ser un agobio de gente, sobre todo las que están en el centro. Sin embargo, otras da gusto pasear por ellas. Son una auténtica relajación para los sentidos, lo mismo que en las librerías de pueblos o de pequeñas localidades. Y en ellas ocurre lo mismo que si lo compras por Amazon, antes de ir puedes llamar por teléfono para que te reserven o pidan un libro a la editorial. Si no sabes la editorial, los libreros te pueden asesorar. Fácil, sencillo y sin agobios.  



Conoces a los autores de la zona


Cuando hago turismo, me gusta conocer las librerías de ese pueblo o localidad. El souvenir que siempre compro no es una taza ni una camiseta (Estuve en Cuenca y me acordé de ti), sino un libro. Me gusta entrar en la librería y preguntar por autores de la zona o de la provincia que hayan publicado. Recientemente he estado en la villa medieval de Montblanc, Tarragona. Allí hay dos librerías. Entré en una de ellas y pregunté por novelas de autores catalanes en español. Me recomendó Para tener casa hay que ganar la guerra, de Joan Margarit. Además, el poeta y novelista había vivido en algunos pueblos por los que había estado de turismo. Fue una gran elección porque disfrutas más si conoces los lugares que se describen en el libro.


El servicio es más personalizado

Es un gusto bajar a la librería de tu barrio, que te conozcan, y que nada más entrar te cuenten qué novedades han venido recientemente. A parte de eso, el librero conoce tus gustos y puede recomendarte mucho mejor que un librero de grandes superficies. Además, sabes que hablas con un profesional y que enlazará libros con ese que quieres comprar. Todo esto se hace con tiempo, no con el estrés de «tengo que encontrar a un dependiente antes de que se me cuelen 23 personas y preguntarle por el título que quiero comprar».


Puedes vender tus libros

Hay pequeñas librerías que esconden un tesoro: puedes vender los libros que tienes en casa. Esto ocurre en las librerías de segunda mano. Hay muchas en Madrid, y además solidarias, como puedes ver en el enlace. Seguro que en tu localidad también hay alguna. Esto sirve para ganarte unos eurillos, para hacer sitio en casa o para poder ofrecer tus libros a otras personas que lo quieren leer. Un libro de segunda mano no está reñido con el deterioro. Yo los he comprado en muy buenas condiciones. A estrenar.




¿Cómo ayudar a las pequeñas librerías?

localiza una librería si estás fuera de tu ciudad;
compra un libro;
mira si tiene redes sociales;
comparte tu opinión para que otros puedan leerte.



 
Hay que reconocer que las pequeñas librerías son un tesoro que hay que conservar. Muchas son las que cierran por la escasa venta de libros, pero otras logran mantenerse en pie y resistir a los hábitos de lectura actuales (libros electrónicos, Amazon, etc.). Pero la pregunta es clara, ¿qué ventajas encontráis vosotros en comprar libros en librerías pequeñas?, ¿os gusta comprar en ellas?, ¿por qué? ¡Feliz Día del Libro!



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2 Comentarios

  1. Sí, es maravilloso ver libros, preguntar por ellos, tenerlos cerca...

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    1. Siempre cerca. Que la gente sienta esa accesibilidad como algo natural y necesario.

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